18 cosas que hubiera querido oír antes de la selectividad: la guía del pre-universitario

18 cosas que hubiera querido oír antes de la selectividad: la guía del pre-universitario
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18 cosas que hubiera querido oír antes de la selectividad: la guía del pre-universitario

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La última selectividad de la historia del universo se acerca y tú, curtido estudiante, estás a punto de triunfar en ella. Para que esto sea así hoy te traigo 18 consejos basados en la experiencia/evidencia y acumulados a lo largo de 6 bonitos pero intensos años universitarios. Que las aproximadamente 10.000 horas de estudio que llevamos entre oreja y oreja los frikis de medicina sean el aval para contarte hoy aquello que yo hubiera deseado escuchar 10 días antes de selectividad.

#1 LUCHA POR CREAR LO QUE DESEAS, NO EVITAR LO QUE TEMES

 

 

The secret of change is to focus all of your energy, not on fighting the bad, but on building the good (Socrates, modified)

Existen dos tipos de alumnos, aquellos que estudian para evitar estar en unos años por las orillas de playas andaluzas recitando: “agua, cerveza, coca-cola, fanta de naranja…¡ fría fría!” y luego están aquellos que tienen una meta, un propósito establecido que los levantan cada día de sus camas.

Por desgracia, los últimos escasean y los primeros abundan. El “niño, estudia si no quieres vivir bajo un puente toda tu santa vida” ha calado demasiado en nuestras cabezas. Nuestra motivación es el miedo antes que el deseo, y no debería ser así.

Esto tiene todo el sentido evolutivo del mundo. En la sabana, si no conseguías comida hoy (crear lo bueno), podías intentarlo el día siguiente. Tu cuerpo resistiría. Pero si no escapabas del tigre (evitar lo malo) no había segundas oportunidades.

Tu cerebro ha evolucionado en consecuencia.

Si de verdad quieres tener éxito decide cuál es tu objetivo y lánzate a morderlo como perro rabioso.

¿Y los miedos, las dudas, los temores?

Todos los tenemos. Ignóralos. Esta ignorancia selectiva junto a concentrar tus energías en el objetivo hará que desaparezcan.

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#2 EL REINO DE LOS CIELOS PERTENECE A LOS MOTIVADOS, NO A LOS CASTOS

 

 

 

*Casto: dícese de la persona que se abstiene de todo goce sexual, o se atiene a lo que se considera como lícito.

El factor determinante para el éxito en el estudio no es diferente del factor determinante para el éxito en cualquier otra cosa. Y no es tu inteligencia, circunstancias, si eres rico o pobre o si desayunas Nesquick o Colacao (no te recomiendo ninguno).

El factor determinante se llama MOTIVACIÓN.

Si estás motivado para estudiar tendrás éxito, si no lo estás fracasarás.

Nadie puede pelearse con un cerebro desmotivado que no quiere hacer algo. O nadie puede hacerlo durante un periodo largo de tiempo, como es el periodo formativo de cualquier persona, sin morir en el intento (o hacer de tu vida una experiencia miserable).

Por ello, si quieres brillar tanto en selectividad como en cualquier otra prueba o periodo académico de tu vida, aprende la ciencia de la motivación.

-Pero Borja, a mí en el colegio me hacían Bulling, tiraban piedras, pegaban collejas, ponían zancadillas y me decían que era un “motivao”. Eso me hizo evitar ser un “motivao”.

-Lo sé, pero eso ya ha pasado. Ahora estás en un lugar seguro. Y necesitas motivarte.

¿Entonces, cómo me motivo?

La mejor forma de motivarte es teniendo un objetivo que te ilusione (siguiente punto), que sea tu despertador, que te quite el sueño. Piensa en grande, agárrate a tu visión y olvida lo que el mundo tenga que decir al respecto.

Tienes 17/18/19 años, con esa edad todo es posible.

#3 OBJETIVO NÚMERO 1: CONOCER TU OBJETIVO

 

 

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Fuente: Mulligan Brothers

 

Este es el primer paso en tu camino.

El conocer claramente tu objetivo-meta-propósito-visión-sueño es el secreto de la persona motivada. El cerebro es una máquina infalible de conseguir objetivos, pero le debéis dar un target, si no, no actuará.

¿Y cómo puedo descubrir qué quiero hacer con mi vida si yo no sé mucho de casi nada?

Sabes más de lo que crees.

Apaga la maldita tele, apaga Netflix, apaga juego de tronos, apaga Big Bang Theory. Deja de ver videos de Youtube que no te aportan nada.

¡Deja de comentar en videos de gatos!

En vez de ello piensa. PIENSA. Es gratis y puede salvarte la vida. Literalmente.

Siéntate en tu escritorio y hazte las siguientes preguntas:

• ¿Qué haría el resto de mi vida si no me pagaran por ello, por puro placer o interés?
• ¿Qué llama poderosamente mi atención?
• ¿A quién admiro profundamente? ¿Cómo se gana la vida?
• ¿Qué me enfada o despierta en mí reacciones emocionales intensas?
• ¿Qué se me da bien o hago mejor que los demás con poco esfuerzo?

La respuesta a estas preguntas son pistas valiosas. Pistas que llevarán a una respuesta.

Bien, Borja, ya sé que es lo que quiero. No hay ninguna duda.

Quiero ser astronauta y ayudar a Elon Musk a sacar a la humanidad de este planeta de mierda.

De puta madre. Pero responde antes a lo siguiente:

• ¿Es realmente lo que quiero, o es una proyección de algo que quieren los que me rodean (padres, abuelos, hermanos, etc)?

-Bueno, realmente mi abuelo fue astronauta, viajó con Neil Amstrong a la Luna y creo que estaría orgulloso de mí.
-ERROR!

• ¿Estoy dispuesto a pagar el precio que vale cumplir mi sueño?

Sinceramente, puedes ganar 300.000 euros al año y ser el CEO de una multinacional importante. Quiero que sepas que tú PUEDES hacerlo. Te lo digo de corazón.
Pero quiero que sepas también, que antes de lanzarte a ello debes firmar el contrato. El contrato que afirma que tus jornadas laborales con mucha probabilidad no bajaran de las 12 horas durante muchos (muchos) años y que tendrás que hacer grandes esfuerzos familiares y personales por mantener tu negocio en la cima.

-Joe, ya me estoy agobiando. Yo quería ser el siguiente DiCaprio, que seguro que se lo pasa pipa haciendo pelis y no trabaja un carajo.
-Te equivocas, los que están arriba solo han llegado arriba a través de:

• Fracasos
• Trabajo infinito
• Más fracasos
• La determinación divina para no rendirse después del fracaso número 100
• La motivación y moral necesaria para creer en su trabajo pese a muchos a su alrededor diciendo “eso es imposible”

Por lo tanto, estoy aquí para decirte que puedes tener todo aquello que te propongas, no es una afirmación categórica, idealista o utópica. Cuando el ser humano tiene un por qué, un objetivo al que agarrarse es horriblemente difícil pararlo. Pero tienes que saber el precio que vas a pagar de antemano.

En caso contrario te puedes llevar amargas sorpresas.

El principal problema es que el sistema educativo actual no te facilita en absoluto conocer tus objetivos. Esto es así porque es un sistema que no te acerca a tus aptitudes, no promueve el autoconocimiento. Es un sistema de producción en masa que adoctrina más que educa. Un sistema de bulímicos atracones de información con sus consecuentes vomiteras y olvidos.

El verdadero problema es que nadie te enseña a pensar.

Por eso es TU responsabilidad realizar una ardua tarea que NO te van a evaluar, pero que puede salvarte la vida. Esta tarea es mirar hacia dentro. Apagar la tele y mirar hacia dentro.

Te lo repito: siéntate en el escritorio lápiz en mano y pregúntate:

Qué quiero hacer (yo, no mis padres), qué quiero conseguir (yo, no mis padres), dónde quiero estar (yo, no mis padres) y en quién quiero convertirme (yo, no mis padres).

Si eres capaz de alinear aquello que:
• Te apasiona
• Se te da bien
• Soluciona un problema de la sociedad

HAS TRIUNFADO PARA EL RESTO DE TU VIDA

#4 CREE

 

 

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El siguiente paso en la receta que te propongo hoy no tiene que ver nada con la religión. Pero será definitorio en cuanto a la consecución de tu objetivo.

Nuestras creencias son como programas mentales que definen qué podemos hacer y qué no. Son herramientas o límites que vamos adquiriendo con el tiempo. Programas de ordenador que le metemos a nuestro software.

Si quieres jugar en la ACB, vas a tener que ir desarrollando la creencia de que eres apto para ello mientras trabajas, ves resultados y escuchas comentarios de gente a tu alrededor reforzando o destruyendo esa creencia. Las creencias tienen vida propia y se alimentan o desnutren en función de lo que pienses, sientas y hagas.

¿Cómo puedo creer en que PUEDO conseguir mi objetivo?

Busca referencias que alimenten la creencia. Hay dos tipos de referencias:

  • La primera referencia es intangible y se llama fe, también conocida como creer SIN PRUEBAS. La fe es la evidencia de lo que aún no se ha manifestado. Es la materia prima más primigenia, más básica, para que la idea/objetivo/sueño se manifieste en el terreno físico. SIEMPRE debes tener fe en tu visión. Si no crees, estás perdido. Protege esa fe y esa visión con garras y dientes.
  • El segundo tipo de referencias son tangibles.
    • Busca otras personas que lo hayan conseguido: habla con ellas, date cuenta de que son de carne y hueso y que ellos tienen lo que buscas. De que es posible. Huélelo. Siéntelo. Saborea la sangre. Si quieres montar una clínica, alguien ha montado ya una clínica. Si quieres crear tu empresa multimillonaria, miles de personas lo han hecho ya. Si lo que quieres es dar la vuelta al mundo hay cientos de blogs enseñando cuál es la mejor forma. Asómate al mundo y verás que los sueños se hacen realidad. Lo que NUNCA puedes hacer es quedarte quieto soñando.
    •  Sintoniza la radio adecuada en tu cabeza: otra referencia es la conversación que tienes sobre ti mismo acerca de si serás o no capaz de conseguir tu objetivo. Somos más duros con nosotros mismos que con nadie. Nuestra cultura nos dice que está mal decir cosas buenas de ti mismo, que es prepotente y arrogante. Si destacas en algo, envidias y un sistema que favorece la mediocridad limarán rápido esas “asperezas”. Y así nos hemos convertido en zombies cabizbajos que no son capaces de luchar por sus sueños porque, simplemente, creemos que no somos lo suficientemente buenos. Lucha contra eso.
    • Trabaja como una hiena. ¿A que es más fácil creer que vas a sacar una gran nota en selectividad después de sollarte los codos contra el escritorio todos los días durante 12 horas al día? Pues sí, lo es.

 

#5 ACTÚA

 

 

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Fuente: Mulligan Brothers

 

 

Ahora que ya sabes que es lo que quieres y crees que puedes conseguirlo (porque puedes conseguirlo) es hora de mancharse las manos. Cada día, CADA MALDITO DÍA, debes realizar religiosamente al menos una acción que te acerque a tu meta.

Sé muy práctico y pregúntate:

¿QUÉ ES LO MÁS IMPORTANTE QUE PUEDO HACER HOY CON MI TIEMPO PARA ACERCARME A MI META?

Hazlo.

Esa tarea (o tareas) es la MÁS IMPORTANTE DE TU DÍA. Asegúrate de que queda hecha antes de irte a dormir por la noche.

Transforma tus quejas y excusas en acciones medibles, cuantificables y diarias. Deja de quejarte. Quejarte drena energía. La tuya y la de los demás.

Para de quejarte, en serio. Cada vez que os quejáis se muere un cerdo vietnamita.

Conoces tu objetivo, tienes fe en ti y sabes que lo vas a conseguir. Ahora disfruta de la batalla.

La victoria está asegurada.

#6 DETERMINA EN QUÉ PERSONA TE QUIERES CONVERTIR

 

 

 

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Tu objetivo no debería ser la recompensa tangible que quieres conseguir (una nota determinada, una beca, entrar en una carrera, etc).
Tu objetivo debe ser convertirte en la PERSONA EXACTA que tendría acceso al objetivo que quieres conseguir. Este es tu nivel de preparación deseado.

Más preguntas a responder:

• ¿Cómo es la persona en la que me quiero convertir?
• ¿Qué características tiene?
• ¿Cuál es su comportamiento?
• ¿Cómo habla?
• ¿Cómo actúa?
• ¿Qué calzoncillos lleva?

Actuad desde ahí. No se trata de copiar a nadie. Se trata de definir, visualizar, ver la persona que queréis ser y empezar a serla AHORA.

Lo manifestareis tarde o temprano.

Si queréis ser médico, cuando se caiga tu compi al suelo y se abra la cabeza no te rías, sé el primero en ayudarle.

Si quieres prosperidad económica no puedes seguir siendo tan rata como siempre. Mejor aprende cómo actúan los grandes emprendedores y cómo se invierte en bolsa.

No te des mensajes contrarios. Sabotearán tus esfuerzos.

Empieza a ser la persona que quieres ser AHORA.

#7 HAZ DE TU SALUD LA PRIORIDAD Nº1

 

 

Tu prioridad debe ser comer saludable el 90% del tiempo, entrenar-moverte regularmente y dormir lo que tu cuerpo necesita.

Pero con 18 años la idea de cuidarse no mola.

¿Por qué?

Tu cuerpo es una máquina virgen, infalible, tu metabolismo funciona como un tiro, tu sistema digestivo soporta lo que le eches, en definitiva: eres un todoterreno y te sientes jodidamente bien, aún cuando comes basura, respiras basura y duermes poco o mal.

La idea de cuidarnos nos recuerda a nuestra madre y abuela metiendonos el brocoli en la boca.

En definitiva, no vemos el posible beneficio de cuidar nuestro cuerpo con esta edad, no sabemos que hay más.

No te das cuenta de que puedes rendir más a todos los niveles si desarrollaras ciertos hábitos. No te das cuenta de que tu rendimiento intelectual y físico se doblarían, que mejoraría tu acné, que disminuiría tu ansiedad, que serías más productivo.

Hago especial hincapié en entrenar cuando los niveles de estrés están por las nubes y hay exigencias cognitivas serias (lee esta entrada). Ten la sangre fría de despegarte del escritorio al menos 30 minutos al día, contactar con la realidad exterior y moverte.

Sudar, cansarte, salirte de tu corteza prefrontal durante un rato.

Te lo agradecerás tú y se reflejará en tus resultados.

#8 SÉ INTENCIONAL, SÉ DELIBERADO EN TUS ACCIONES.

 

 

“Hazlo o no lo hagas, pero nunca lo intentes”
Yoda

 

Cambiad los “puede que lo haga” o ” lo voy a intentar” por LO VOY A HACER. No es simple palabrería barata, el mensaje que le dais a vuestro cerebro con esta actitud es muy poderoso.

Todos vais a estudiar mucho, muchas horas, hasta que os duelan los ojos. Pero muy pocos vais a trabajar vuestra psicología, el factor mental.

Y el factor mental es decisivo. Trabájalo.

#9 ESTUDIA DE FORMA ACTIVA, LA OSMOSIS NO ES LO TUYO

 

 

“Que tus manos nunca estén quietas mientras estudias”

El gran estudiante es tremendamente activo en el proceso de estudio.

Si pretendes aprender exponiéndote 12 horas delante de unos apuntes o un libro, mal vamos. Esto solo funcionaria si la osmolaridad del libro fuera mayor a la osmolaridad de tu cabeza, en tal caso como hay una membrana semipermeable entre medio de ambos, el conocimiento podría pasar a tu cabeza. Pero no es el caso, la osmolaridad de tu cabeza es mayor, porque llevas estudiando desde el pleistoceno y sabes más que Aristóteles,  así que en todo caso perderías conocimiento (para los nerds de ciencias♥♥♥).

[Realmente, lo que se mueve a través de la membrana semipermeable es el solvente (agua), no el soluto (osmoles, conocimiento), pero esto  no me sirve para la analogía :)]

Pero dejemos los osmoles. Ahí van consejos para aumentar el dinamismo en el estudio, todo lo cual ayudará a retener conocimiento para que los días de selectividad los dispares cual ametralladora MP-45.

CONECTA

Aprender es conectar ideas. Tu principal tarea durante el estudio es tratar de establecer el mayor número de nexos posibles entre conceptos e ideas. Cuantas más conexiones consigas, más facilidad para guardar el conocimiento en tu memoria a largo plazo tendrás. No aprendemos conceptos de manera aislada, aprendemos conceptos en relación a otros conceptos que ya conocemos.
Tu cerebro, para entender algo, tiene que ponerlo en relación con algo que ya conoce. Ayúdale estableciendo consciente y voluntariamente todas las conexiones que puedas entre lo que estas aprendiendo y lo que ya conoces.

REESCRIBE Y REFORMULA CON TUS PROPIAS PALABRAS

Te será más sencillo memorizar una idea compleja si eres capaz de procesarla y escupirla luego con tus propias palabras. Coge una nota y trata de explicar en ella ese concepto que se te resiste de la forma más clara y simple que puedas (esto se conoce como active recall). Piensa que escribes SIEMPRE para alguien y tu misión es que ese alguien se entere con la mayor facilidad de lo que le quieres contar. Sé efectivo antes que brillante.

Decía Einstein, que algo sabía de estudiar, que no has entendido de verdad un concepto hasta que puedes hacérselo entender a tu abuela.

USA MAPAS MENTALES

Los Mind Maps o mapas mentales son una herramienta potentísima que debes empezar a utilizar si aún no lo has hecho. Se trata de esquemas, muy sencillos de utilizar en los que hay una idea principal en el centro (por ejemplo: LA CÉLULA) de la que salen ramas que reflejan cada subcategoría (p.e.: mitocondria, retículo endoplásmico, núcleo, lisosoma, etc.).

Aquí tienes un ejemplo:

Mind MAP. EPB. 3.

La magia de los mapas mentales es que son fáciles de realizar y utilizan exactamente el método de aprendizaje que le gusta a tu cerebro: la conexión de ideas. Además, si los haces visualmente atractivos usando colores y dibujando figuras notarás que los memorizas con mucha más facilidad. Con ellos estás implicando a partes de tu cerebro que no utilizas memorizando, por ejemplo, una larga lista de las organelas celulares.
Tu misión es que tu cerebro no se aburra, y se aburre con facilidad. El enemigo número 1 del estudio es el aburrimiento.
En cuanto al formato, puedes hacer mapas mentales digitales (usa por ejemplo Mindmeister o Goconqr, aunque hay muchísimas aplicaciones más) o tradicionales con un folio y colorines.

HAZ CASO A LA PIRÁMIDE DEL APRENDIZAJE

 

Selectividad. EPB.

Lo venimos diciendo, cuanto más activo seas en el proceso de aprender, mayor retención conseguirás. Esta imagen lo ejemplifica a la perfección. Es muy cómodo adorar a un libro durante horas sentándote delante de él, pero también es muy poco eficiente. Aprovechar una comida para explicarle a tu madre el ciclo de Krebs es mucho más costo-eficiente.

Además, no nos engañemos, ¡está deseando que se lo cuentes!

HAZ PREGUNTAS

Hacerte preguntas concretas deliberadamente es una de las mejores formas de desafiar a tu cerebro y dirigirlo como un dardo a una diana. Si cierras los ojos y visualizas el color rojo, cuando los abras podrás descubrir con muchísima facilidad qué objetos son de color rojo en la habitación en la que estás. Tu cerebro ya sabe lo que busca, y actúa como un perro cuando le lanzas la pelota.
Trasladando la metáfora al estudio, pregúntate antes de estudiar cualquier tema cuál es tu objetivo: ¿quieres dar un repaso somero? ¿Quieres concretamente entender la estructura molecular de un fosfolípido? ¿Quieres estudiar absolutamente todo porque eres más apretado que la tuerca de un submarino?
Dale una meta a tu cerebro, no divagues, perderás tu tiempo.

REPETICIÓN ESPACIADA (Spaced repetition)

Es una de las técnicas de estudio más en boga en los últimos años. Para explicarlo, debemos disfrazarnos de neurocientíficos por un momento.
Cuando aprendes algo creas nuevas conexiones sinápticas entre neuronas. Estas nuevas conexiones son nuevos caminos que forman un entramado, un circuito neuronal nuevo que da sustento al conocimiento que acabas de adquirir. Pues bien, recien adquirido, este circuito es un farragoso terreno de piedras y barro. Una carretera de cabras.

Conforme repites lo aprendido una y otra vez, la turbulenta carretera se va asfaltando y cada vez cuesta menos transitar por ella. Con cada repaso, una capa de asfalto (en realidad, una capa de mielina, entrada) y otra, y otra. Hasta que conviertes el camino de cabras en una autopista de 5 carriles por la que puedes viajar a toda velocidad.

¡Bienvenido a la neurociencia detrás del arte de los repasos!

Si quieres dominar un tema, repite, repite, repite. Repite ese examen, ese problema, ese tema, hasta que duela repetirlo. Entonces, lo habrás dominado.

Pero para que las capas de asfalto se asienten necesitan tiempo y descanso. Deja un periodo de tiempo entre repetición y repetición (de ahí lo de repetición espaciada). Sin ese periodo de tiempo, paradójicamente, estás perdiendo el tiempo.

Imagina que llevas tremendamente mal la literatura en lengua. Una buena maniobra de ataque sería dedicar una hora TODOS LOS DÍAS de tu preparación, a la misma hora (preferiblemente mañana o noche) al estudio de los temas que llevas mal.

Lo pegarás a tu memoria a largo plazo como chicle a pelo de niña que te cae mal.

TIMEBOXING

Todos somos vagos por naturaleza. La naturaleza es vaga. Tu eres naturaleza. Tu eres vago.

Bien, ahora te voy a explicar eso del Timeboxing.

Consiste en establecer cajas (boxes), es decir, intervalos temporales en los que te dedicarás a una tarea en concreto. Dicho en otras palabras, obligarte a completar un objetivo en un determinado periodo de tiempo. Ponerte un límite externo que añada cierta “presión”.

Contéstame. ¿Cuándo eres más productivo en el estudio, 7 días antes de un examen, o el día de antes? Ahora estais pensando que soy un verdadero friki y que nadie estudia 7 días antes de un exámen (ya me lo contarás el año que viene, je). La mayoría de personas son más productivas el día antes del exámen porque trabajan bajo la presión de la fecha límite no aplazable.

Con el timeboxing, engañamos al cerebro de la misma forma y le decimos: amigo, tienes 2 horas para estudiarte este tema, si en estas dos horas no lo has conseguido, fin del partido (porque tendrás que pasar a la siguiente tarea).

Verás como tu productividad y concentración mejoran mucho.

Aquí tienes un ejemplo para que te hagas una idea clara y aplicable.

Timeboxing. Selectividad. EPB.

CRONOMETRA

La mayoría de estudiantes no estudian ni la mitad del tiempo que creen que estudian.

Habréis oido muchas veces lo siguiente:

-Sí, verás, yo estudio 10 horas al día, de 8 de la mañana a 6 de la tarde. Soy un campeón.
-Y un carajo

Estudias 10 horas al día, de las que 90 minutos los pasas haciendo scroll arriba y abajo en facebook sin darte cuenta, 25 mirando fotos en Instagram, hora y media merendando, otras dos haciendo “descansillos”, 15 minutos bebiendo agua, 30 minutos peleandote con tu hermano para descansar y otros 30, meando el agua que te bebiste.

Estudias 10 horas al día que realmente son 3, machote.

Se honesto contigo mismo. Esto no es aplicable a todo el mundo pero en mi caso funciona. Estudia con un reloj o crono a mano. Cuando te pones a estudiar: CLICK!, Crono ON. No hay vuelta atrás. El crono está corriendo. It’s show time. No hay distracciones. No existen las distracciones. Cuando tienes que ir al servicio: CLICK! Crono OFF. Sí, crono OFF.

De esta manera no te saboteas a tí mismo, sabes exactamente cuanto estudias, si necesitas más o menos y sobre todo, emulas la vida REAL. En ningún examen tienes tiempo infinito, y precisamente el factor limitante de muchos buenos estudiantes es que no son capaces de desenvolverse bien con el factor tiempo.

Acostúmbrate a batallar con el tiempo. Añadirá intensidad (y sí, algo de estrés) a tu estudio.

Estudiar es jodido, nadie te dijo lo contrario.

ANOTA DUDAS, REVISA DUDAS

Siempre que tengas una duda enconada no pierdas más de 5 minutos en tratar de resolverla (pero tampoco menos). Apúntala, mándasela a tu inconsciente para que trabaje sobre ella, y vuelve a leerla en otro momento.
Establece periodos del día dedicados a leer tus notas y dudas. Te sorprenderás con que, frecuentemente eres capaz de resolver una duda que se te presentaba imposible hace poco tiempo. Esa es la gracia de aprender.

TIENES QUE VER LA PELÍCULA

Si te vas a quedar con un solo consejo del post,que sea este: VISUALIZA lo que estudias. ¿Te has dado cuenta de lo bien que te acuerdas de la película Titanic pese a que la viste hace 7 años y te pareció un peñazo inconmensurable?¿Te has dado cuenta de lo mal que te acuerdas del libro de lectura obligatoria que leíste en 4º de eso?
Recordamos mucho mejor las imágenes. Así que tu tarea es transformar las palabras de tus apuntes/libros/notas a imágenes. Se creativo, crea imágenes llamativas, inverosímiles, frikis, raras, extravagantes, obscenas. Todo vale.
Llama la atención de tu cerebro. Nadie te va a meter en la cárcel por pensar todavía.

#10 PLANEA COMO UN GENERAL, PRIORIZA y CONÓCETE

 

 

 

Gran parte del éxito del buen estudiante reside en la planificación, eso ya lo sabes. Vamos a ver algún que otro consejo que pudiera ser que no estés aplicando.

PRIORIZA DE MANERA ACORDE A TUS RITMOS VITALES

 

Existen alumnos alondras y alumnos lechuzas. Los primeros se levantan con un petardo en el culo, llenos de alegría, energía y dispuestos a bailar samba encima del escritorio y comerse los libros. Si eres de este tipo de alumno, eres mi compitrueno. Si no quizás seas un alumno lechuza: aquellos que se levantan arrastrandose como babosa por el pasillo y piensan: ¿por qué carajo están todos tan contentos tan temprano? ¿Tendrán alguna facultad mental alterada?. Ellos, conforme pasan las horas van ganando vitalidad y normalmente, durante la tarde-noche alcanzan un pico de actividad máxima.

Debes conocer qué tipo de estudiante eres y establecer tu rutina acorde a ello. Las asignaturas que PEOR lleves, MÁS esfuerzo te supongan, MÁS desafiantes o MÁS costo-efectivas sean para selectividad (ej: química y biología si quieres estudiar Medicina) deberían estudiarse en los periodos de mayor energía.

Examínate: ¿rindes más por la mañana o por la tarde? ¿Llegan las 10 de la noche y eres hombre/mujer muerto/a? ¿Estudio mejor en la biblioteca o en casa? Son preguntas que a estas alturas ya deberías de saber responder. Pero muchos estudiantes no lo saben. Su conversación mental se limita a: PUTA BIDA. Son los PUTA BIDERS.

La fuerza de voluntad es un recurso muy muy escaso, voluble y poco inflamable. Todos nos levantamos con una ración (algunos más, otros menos) que se gasta pronto. Cuídate de gastarla en aquello que te va a acercar a tu meta y no en otras cosas menos productivas.

La siguiente pregunta encierra mucho valor, utilízala a menudo, sobre todo si tienes problemas en la planificación de tu estudio:

¿Qué es lo más importante que puedo hacer con mi tiempo ahora/en las dos próximas horas/mañana/esta tarde, para conseguir mi objetivo?

#11 EVITA LAS ARMAS DE DISTRACCIÓN MASIVA

 

 

Las armas de distracción masiva (ADM) pueden acabar de un sopetón con tus metas. Así de claro. Son peligrosas. Son adictivas. Están diseñadas para que lo sean.
El adulto promedio pasa el 53% de su tiempo de vigilia pegado a una pantalla. Esto es una catástrofe de dimensiones espectaculares en la historia de la humanidad. Es penoso. Triste. Quiero llorar.

En el punto #12, establezco alguna herramienta que te echará una mano en el proceso de huída de estas problemáticas ADM. Ellas son:

  • RRSS: Facebook, Instagram y Twitter se llevan la palma y pueden tenerte haciendo scroll inconscientemente muchísimo tiempo. Tiempo que deberías utilizar en acercarte a tu objetivo. Porque eso es lo que más quieres (aunque cuando ves atrapado en las RRSS no lo sepas).
  • Móvil: el móvil es una maravilla, pero mantenlo lejos de tu habitación de estudio. Lejos. Sin sonido. Sin vibración. Y en los casos de extrema necesidad, apagado.
  • Distractores humanos: evita que tus amigos charris estén pegando a la puerta de tu casa a las 4 de la tarde para llevarte a la playa o a la piscina. De verdad, mantenlos a raya. El mejor repelente que puedes utilizar contra ellos es un buen libro gordo. Los de historia y lengua son especialmente efectivos.
  • Familiares: los familiares en la mayoría de casos serán un apoyo incondicional y necesario (aplicable también a novio/a). Pero hazles saber que en los próximos X días vas a pasar por un periodo difícil de preparación intensiva de una materia y necesitas las mínimas distracciones. Esto supone un esfuerzo por su parte para evitar conversaciones en voz alta, televisión con volumen elevado o a tus hermanos pequeños tirándose los lápices con punta a los ojos detrás tuya.

 

#12 UTILIZA LAS ARMAS DEL ESTUDIANTE “PRO”

 

 

Aquí van algunas herramientas totalmente GRATUITAS que te echarán una mano.

  • Stayfocused: es una aplicación de Chrome que te permite bloquear las páginas que desees durante el periodo de tiempo que desees, o permitirte únicamente unos minutos para visitarlas. Por ejemplo, imagina que quieres conseguir una plaza de alfarería en la universidad autónoma de alfareros de Guarroman, para lo que por supuesto piden una nota elevadísima. Para ello, le dices al programa que quieres tener un máximo de 20 minutos al día para visitar Facebook, Twitter, Instagram y Youtube (a no ser que lo utilices para escuchar música de estudio). Pues bien, si lo haces, en el minuto 21 el programa te mandará a estudiar. Tu me maldecirás a mi y a toda mi estirpe, pero yo estaré satisfecho. Stayfocused tiene incluso una “opción nuclear” para casos de necesidad extrema en lo que directamente bloquea internet durante 24 horas, sin posibilidad de vuelta atrás. Muy útil.
  • Evernote: es una libreta virtual que puedes llevar a cualquier parte donde dispongas de conexión a internet. Muy útil para escribir tus conclusiones, hacer mini-resúmenes, apuntar notas para revisarlas más tardes y en definitiva, tener ordenados tus pensamientos de una forma muy práctica y sin depender de un trillón de post-its y libretas almacenadas por ahí.
  • Google Calendar: si no tienes una buena agenda en papel (yo recomiendo el Focus Planner, es la hostia rehostia), puedes utilizar Google Calendar para mantenerte organizado. Fácil de usar, gratuito y efectivo.
  • Todoist: se trata de un programa que te permite hacer “to do lists” o listas de cosas que hacer. Genial para gente a la que le encante rellenar cuadraditos con un “tic” cada vez que completan una tarea.

#13 HAZ LO QUE HACES

 

“It does good also to take walks out of doors, that our spirits may be raised and refreshed by the open air and fresh breeze…”<br /> – Seneca, Dialogues

Tienes que aprender a hacer lo que haces. No nos damos cuenta, pero si de verdad midiéramos de forma rigurosa cuánto tiempo estamos haciendo lo que estamos haciendo mientras que lo estamos haciendo, nos daríamos cuenta de que pocas veces hacemos lo que hacemos (sí, he tomado mucho café).

Tema 1: Las bienaventuranzas de Clotilde la coja. 30 segundos más tarde (en el mejor de los casos), tu mente está volando dirección a la casa rural en la que vas a pasar una semana justo al acabar selectividad. Tenemos que luchar contra esto. Perdemos muchísimo tiempo, productividad y resultados a causa de estas divagaciones mentales producto de la naturaleza distraída de la mente, una escasa motivación o directamente, cansancio.

Recuerda: haz lo que haces. Si eres capaz de hacer lo que estás haciendo el 70% del tiempo, ya has triunfado. Cada vez que te cazas, conscientemente, perdida/o en fantasías o pensamientos abstractos, vuelve al presente. Es como una repetición de biceps para tu brazo, pero con tu mente.

Estás fortaleciendo el músculo de la atención. Cada vez te costará menos volver al presente y cada vez divagarás menos.

Otra forma de entenderlo que encuentro útil. Imagina una burbuja. Dentro de ella está el contenido que estás estudiando, tu conversación mental mientras lees el temario, tus tribulaciones para comprender lo que lees, tus esquemas, imágenes y películas mentales. En definitiva, dentro de la burbuja está el contenido mental útil para el estudio. Fuera de la burbuja están los ¿Qué comeré hoy? ¿Me querrá? ¡Voy a suspender!, No se me da bien esto, Seguro que me quedo en blanco, Esto me supera, etc. Es decir, fuera de la burbuja está todo el contenido metal inútil o contraproducente para con tus objetivos.

Que no entre nada dentro de la burbuja. Cuanto más saneada tengas tu mente de pensamientos impropios, mejor. Echa Cillit Bang dentro de tu burbuja mental, no la ensucies. Mistol también vale.

Controla tu mente, es la única que puede jugártela en este y cualquier examen.

Además de la dichosa burbuja, tienes que aprender a habilitar un botón ON/OFF en tu vida de estudiante. El haz lo que haces se aplica también, con la misma importancia, al descanso.

Si estudias, estudia al 100%. Si descansas, descansa al 100%. Si sales a entrenar para despejarte y beneficiarte del entreno (lo cual te recomiendo que hagas a diario) NO estés pensando en el próximo tema que te tienes que estudiar o lo poco que queda para selectividad. Es difícil, lo se, pero evítalo. El botón está en OFF, da el 100% en tu descanso. Descansa y estudia con intensidad.

La calidad de tu estudio depende de la calidad de tu descanso. Y viceversa, si estudias con intensidad, cumples tus objetivos del día y estás satisfecho con tu trabajo, descansarás mejor.

Se responsable para estudiar y para descansar. Cada 45-50 minutos de estudio intenso descansa 5-10 minutos. Y cada 4 o 5 horas descansa al menos 45 minutos. Salte de tu corteza prefrontal: baila, salta, entrena, corre. Lo que sea, pero lejos de los libros. No tengas miedo de parar de estudiar y darte un chapuzón en la piscina de tu comunidad. Volverás al estudio con un mejor estado emocional, menor ansiedad y capacidad de estudio renovada. Rendirás más.

¿Acaso no se trata de eso?

No hagas el tonto y descansa inteligentemente.

#14 CONSIDÉRATE UN EXPERTO (LO ERES)

 

Un experto es una persona que ha dedicado muchas horas al desempeño de una tarea y por lo tanto, la domina. En consecuencias, sois expertos en selectividad y todo lo que tiene que ver con ella.

Os han ataladrado los tímpanos durante nueve largos meses con la dichosa palabrita. Habéis hecho decenas de exámenes. Habéis pasado cientos de horas peleándoos con problemas de química, con integrales, con temas interminables de historia.

Y todo eso os convierte en expertos.

El último paso que debéis dar son estos últimos días de estudio intensivo. Tenéis el objetivo al alcance de vuestra mano. Lo que os espera es grande.

El nivel de preparación y confianza que debéis alcanzar para dominar la selectividad es tal que, cuando os pregunten algo, seáis totalmente incapaces de contestar mal.

Si os paran por la calle y os preguntan vuestro nombre no os ponéis nerviosos, no sudáis, no os quedáis en blanco. Simplemente lo decís: me llamo Laura. Domináis ese conocimiento y no tenéis ningún problema en responder.

Esa es la sensación que debéis buscar en selectividad. El dominio absoluto.

La mañana del día del juicio final estaréis deseando hacer el examen, como los caballos de carreras justo antes del toque de salida, como una estrella de la NBA antes del salto inicial en una final.

Esa es la actitud.

#15 ESTUDIA EN CONDICIONES DE EXAMEN

 

“Para luchar, ponte el uniforme”

Estudiar sin límites de horario, con un campero en la mesa y la novela puesta es muy cómodo, pero no te va a ayudar a obtener resultados.

Cuando estudies, pon empeño en que las condiciones sean lo más similares posible a las que experimentarás la mañana del examen, o incluso algo más crueles.

¿Que el examen de historia dura 90 minutos? Date 75 en tu casa.

¿La redacción de Inglés exige 300 palabras? Escribe 400 en el mismo tiempo.

Siempre, ten en la cabeza la misma pregunta: ¿cómo puedo rendir más y mejor? ¿Si piden 5, cómo puedo dar 10?

#16 CONTEXTUALIZA: NO ES EL FIN DEL MUNDO

 

No magnifiques. Es normal que sientas miedo y cierta ansiedad. Las sentirás a lo largo de tu vida en todas las situaciones de importancia que exijan lo mejor de ti. Todos lo hacemos.

Para hacer frente a esta ansiedad, pon en contexto la prueba a la que os enfrentáis y os daréis cuenta de que no es para tanto.

• En el examen PIR, al que opositan los psicólogos al terminar la carrera para optar a una plaza como psicólogo interno residente, ofertaron en la última convocatoria unas 120 plazas para casi 4000 candidatos. En selectividad, más del 90% de candidatos aprueban en examen y acceden a una carrera. Un porcentaje muy alto estudiará aquello que quiere estudiar (o cree que quiere estudiar).
• Las oposiciones publican de bomberos, policías o profesores barajan un ratio de plazas:candidatos muy parecido.
• En el MIR, los médicos nos jugamos todas nuestras cartas a una tirada de 5 horas y 235 preguntas tipo test. 5 horas que decidirán, en el mejor de los casos, la especialidad a la que te dedicarás los siguientes 40-45 años. En selectividad tenéis tres días y varios exámenes.
Ramón Campayo, campeón mundial de memoria rápida (varias veces) se juega el título en dos segundos, cada dos años. Sí, la prueba que define quien es la persona con mejor memoria del planeta dura dos segundos y se celebra bianualmente.

¿A que ya no parece tan fiera la selectividad?

 

Los que hemos pasado por ella te diremos que en realidad es una prueba muy asequible y bastante objetiva, donde el que ha trabajado honestamente, por lo general, obtendrá los resultados que busca.

#17 SIÉNTETE CÓMODO CON LA INCOMODIDAD

 

 

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Fuente: Mulligan Brothers

 

La incomodidad es el fertilizante que te permitirá crecer. Tienes que hacer de la incomodidad controlada y con propósito, tu mejor amiga.

Cada vez que se sienta a tu lado, te hace mejor. Si eres capaz de desarrollar el hábito de quedar con ella al menos una vez al día, serás imparable.

¿Sabéis cuál es la diferencia entre las personas que consiguen resultados y las que no?

Las primeras están dispuestas a hacer aquello que las segundas no.

Las segundas son amigas de la comodidad.

Las primeras asocian incomodidad con crecimiento, y han vinculado cierto placer a esa incomodidad.

Levantarse a las 7 a.m. a estudiar duele, pero ellos lo hacen.

Ignorar las armas de distracción masiva duele, pero ellos lo hacen.

Sacrificar horas y horas de los mejores años de sus vidas duele, pero ellos lo hacen.

¿Sadomasoquismo?

No. Simplemente saben diferenciar aquello que quieren AHORA y aquello que MÁS quieren.

Y optan por lo segundo.

Se el tipo de persona que abraza la incomodidad. Tu vida será mejor en todos los aspectos.

#18 EL MIEDO: MÍRALO A LA CARA

 

 

Fuente: Absolute Motivation

Fuente: Absolute Motivation

Te asaltan las dudas. No estás seguro de conseguirlo. Hay mucha presión sobre tus hombros. No quieres defraudar a los que te rodean. Tienes miedo de fallar. De quedarte en blanco. De hacer el ridículo.

De fracasar.

Lo sé, conozco estos pensamientos.

¿Pero sabes qué? Te diré la verdad:

• Estás más que preparado para conseguirlo
• Nadie va a decepcionarse si no lo consigues. Tu familia te quiere por encima de cualquier resultado material que obtengas en tu vida
• La presión que tienes encima es un espejismo creado por ti, y puedes disolverlo.

Nos enseñan a temer al fracaso. Pero cuando te das cuenta de que el fracaso no existe, el miedo se termina. El fracaso, el no conseguir el resultado que esperabas tras derramar dosis sobrehumanas de esfuerzo, es algo por lo que pasaréis todos, más tarde o más temprano. Y no pasa nada. Nadie muere. No dejan de quererte. No te humillan. No haces el ridículo.

Es parte de la vida.

Es una fase más en el camino hacia el éxito. ¡Fracasa con alegría!

Si ya te has hecho amigo/a de la incomodidad, hazte ahora amigo/a del fracaso. Serás más libre, tendrás menos miedo y disfrutarás más de la vida.

MENSAJE FINAL

Estás a punto de cerrar una etapa y abrir otra nueva. Estás a punto de entrar en una ventana temporal de unos 5 años (para algunos 4, 6 para otros) que definirán la persona en la que te convertirás.

No es momento de ser cautos. No es momento de hacer lo que los demás esperan que hagas. No es momento de esconderte o evitar hacer ruido y quedarte al margen.
Es momento de arriesgar al máximo. Es momento de perseguir lo que quieres hasta que duela. Es momento de desarrollar tus ideas, tu estructura de realidad. Es momento de viajar, de conocer gente y lugares nuevos. Es momento de estamparse. Todo lo fuerte que puedas. Repetidas veces. Es momento de vivir con intensidad cada maldito día, de morder la vida.

Cada día de estudio, antes de irte a dormir, habrás pagado un plazo más de tu objetivo final.

Tu mejor esfuerzo será recompensado con creces.

No lo pienses más. Actúa.

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Dr. Bandera

Médico Interno Residente (MIR). R1 Endocrinología y Nutrición. ¿Mi pasión? El potencial humano. ¿Mi misión? La optimización de la salud desde una perspectiva integradora.

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2 comentarios

  1. Muy bueno! Me siento identificado con el 100% de todo lo que has dicho. Creo que me va a ser bastante útil para preparar la-inserta el insulto que mas te guste-selectividad. Gracias por los consejos y un saludo desde Almería!

    Antonio Moya Jr
    • Que bueno leerte Antonio! Me alegro muchísimo de que pueda servirte de algo. La selectividad no es tan fiera como la pintan y tu la sacarás adelante como un león. Un abrazo fuerte, nos vemos pronto.

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