Optimización metabólica en la Enfermedad de Alzheimer: estudio de un caso.

Optimización metabólica en la Enfermedad de Alzheimer: estudio de un caso.
 \  Medicina  \  Nutrición  \  Optimización metabólica en la Enfermedad de Alzheimer: estudio de un caso.

Optimización metabólica en la Enfermedad de Alzheimer: estudio de un caso.

Comparte la información con tus amigosShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Print this pageEmail this to someone

Continuamos con otro post dedicado a la enfermedad de Alzheimer, uno de los mayores retos a los que se enfrenta la medicina, siendo ya la tercera causa de muerte en EEUU, por detrás de la enfermedad cardiovascular y cáncer.

Hoy veremos una “nueva” forma de atacar la enfermedad basándonos en una perspectiva funcional o integrativa en la que, mediante la optimización metabólica del individuo conseguimos mejoras sustanciales a nivel neuropsicológico.

Una perspectiva radicalmente distinta a lo que se viene haciendo, y quizás por ello, efectiva.

ATACANDO LA DEMENCIA DESDE UNA PERSPECTIVA INTEGRATIVA

El Dr. Dale Bredesen, neurólogo en la UCLA (Los Ángeles), ha estado más de 27 años estudiando la EA en el laboratorio desde una perspectiva “mainstream” centrándose en parámetros como los genotipos apo E4, las placas de amiloide y la hiperfosforilación de la proteína Tau. Podéis comprobar echándole un ojo a su currículum que no ha perdido el tiempo.

Hace 5 años, sin embargo, aburrido de las monoterapias farmacológicas y la nula efectividad de drogas habituales, pasó a estudiar la enfermedad abordándola desde una perspectiva funcional e integrativa, en la que trata de mejorar en sus pacientes de forma totalmente personalizada parámetros bioquímicos como la PCR, Resistencia insulínica, homocisteina, IMC o vitamina D.

Muchos estaréis pensando: ¿pero qué carajo tiene que ver todo eso con la degeneración neuronal? ¿No era el problema las dichosas placas de amiloide que se acumulaban como basura en el cerebro?

El programa que utiliza el Dr. Bredesen, conocido como programa MEND, deja a un lado las monoterapias y se centra en optimizar (no solo llevar a rangos de “normalidad”) parámetros metabólicos relacionados con/causa de una buena función cognitiva.

El programa nace en base a estudios epidemiológicos y de conectómica y busca reestablecer la funcionalidad e interconectividad sináptica perdidas en un entorno metabólico subóptimo. Busca devolver a la frondosidad neuronas marchitadas, por describirlo en clave algo más poética.

Cuando el ambiente (metabolismo) de las neuronas es pobre, poco a poco degeneran, como vimos en el último post (link). Al igual que nosotros, todas nuestras células, desde aquellas posicionadas en la córnea hasta las neuronas de tu córtex prefrontal, están sujetas a un entorno metabólico que determinará en buena medida la salud de la célula.

Somos ambiente. A todos los efectos.

En este link podemos ver un ejemplo del programa terapéutico MEND (Metabolic Enhancement for Neurodegeneration). 

Pasemos ahora a analizar éste revolucionario artículo publicado hace unos meses en la revista Aging, dónde el Dr. Bredesen expone cómo aplica dicho programa en sus pacientes, estableciendo diferencias en cambios volumétricos en el hipocampo medidos por RMN, tests neuropsicológicos, junto con otros muchos parámetros antes y después de la intervención.

Intervención sin precedentes en la literatura médica, al menos hasta donde conozco o hasta donde se ha publicado.

E intervención con unos resultados asombrosos, visto lo visto.

Vamos a ver un ejemplo sacado de dicho trabajo (nombres ficticios).

RAMÓN: VUELTA A LA LUCIDEZ

Tenemos a Ramón, de 58 años, empresario exitoso que hace un par de años comienza con los usuales olvidos que tanto mosquean tanto a él como a su familia. Su vida ha sido una escalada continua hacia el poder. Lo ha conseguido todo. Tiene un salario de seis cifras que alguna vez se ha convertido en siete. Tiene un grupo humano de más de 100 personas trabajando para él. Su éxito profesional ha sido inmenso, y su cálida familia no es sino otro tesoro que le ha dado la vida.

Pero ahora no recuerda dónde puso las llaves del coche. Por décima vez en menos de dos semanas.

Su tía y su madre padecieron EA, por lo que está preocupado. Los “pequeños olvidos” fueron progresando y a día de hoy, Ramón ha tenido que detener su actividad laboral, pues los síntomas han progresado hasta impedirle llevar una vida normal.

De la cima, a la nada.

Su neurólogo le diagnostica Enfermedad de Alzheimer incipiente en base a su juicio clínico, diversas exploraciones neuropsicológicas y test de laboratorio (genotipo ApoE4, para el que es homocigoto).

Su familia sufre. Él sufre.

En este tipo de situaciones, cuando las personas enfrentamos un problema aparentemente sin solución, existen ciertos individuos cuyo espíritu les impide quedarse mirando. Individuos que empiezan a moverse, a hacerse preguntas. Individuos que ven en cualquier NO un SÍ.

Así que de ésta forma Ramón y su familia llegaron hasta un doctor que practicaba algo llamado “medicina funcional e integrativa”. Nada que hubieran escuchado antes.

Tal doctor les cuenta que existe un programa de cambio de hábitos con resultados asombrosos en Alzheimer precoz. En base a tal programa (MEND), tendrá que realizar las siguientes acciones durante el tiempo que dura el programa (unos 6 meses):

  • Ayunar un mínimo de 12 horas entre cena y desayuno.
  • Eliminar carbohidratos simples y comida procesada de su dieta
  • Incrementar en gran medida el consumo de verduras y fruta, hasta el punto de convertirlas en la base de su alimentación
  • Consumir carne de pasto y "wild-caught fish" (alejarse de las piscifactorías y métodos de producción cárnica industrial)
  • Tomar probióticos y prebióticos. Tomar una buena cantidad de almidón resistente como prebiótico.
  • Tomar una cucharada de aceite de coco al día
  • Ejercitarse vigorosamente, nadando 3-4 veces a la semana y realizando un programa con resistencias (el nombre cursi de las pesas) 3 veces a la semana, a intensidades medias-altas. Recordemos que Ramón es aún independiente para todas las actividades y su condición física no está deteriorada.
  • Tomar melatonina como ayuda para conciliar el sueño y tratar de dormir 8 horas, al menos, todas las noches, aunque su agenda no acompañe. Las prioridades han cambiado.
  •  Tomar preparados nootrópicos de Bacopa monniera, Ashwagandha y Cúrcuma.
  • Tomar preparados de B12, ácido fólico y B6.
  • Tomar citicolina.
  • Tomar vitamina C, vitamina D3, vitamina E, Coenzima Q10, Picolinato de Zinc y ácido alfa-lipoico.
  • Tomar ácidos grasos omega 3 (DHA y EPA)
  • Aprender a meditar y realizar la práctica de, al menos, 20 minutos de meditación diaria.

Ramón sale aturdido de la consulta pensando que ojalá le hubiera recetado una pastilla y que esto debe ser una broma de mal gusto. Acostumbrado a maldormir 5-6 horas y a estar 24-7 pendiente de sus clientes, acostumbrado a llevar una vida sedentaria y a comer fuera a diario, sin duda, estos cambios le suponen un suplicio.

Sin embargo, decide darle una oportunidad al dichoso programa y comienza a “hacer sus deberes”. Hábito tras hábito, termina implementándolos todos en su vida cotidiana, con la misma fuerza de voluntad que le llevó a la cima del mundo empresarial.

La motivación para ello es poderosa, hay mucho en juego.

¿LOS RESULTADOS?

Ramón comenzó pesando 92 kg y terminó el programa pesando 81 kg, lo cual lo situó en el normopeso.

Además, con estas medidas tan “radicales”, Ramón consiguió optimizar sus niveles de homocisteina, proteína C reactiva, vitamina D, Zn, Cubre, ceruloplasmina, testosterona, ratio albúmina/globulina, colesterol, triglicéridos, cortisol, T3 libre, T4 libre, TSH e IMC (aumentando el ratio masa magra/masa grasa y por lo tanto mejorando su sensibilidad a la insulina, enlace).

Y lo que es más importante, Ramón volvió a ser totalmente funcional y a trabajar a jornada completa por no sabemos cuántos años más.

La sanidad pública (pensando en que Ramón es español) ahorró en cuidados para Ramón. El país en el que vive Ramón ahorró, pues volvió a ser productivo. Y su familia ahorró, pues ya no solía dejar la nevera abierta o las luces encendidas.

Y lo mejor de todo, este programa es de Ramón y sólo de Ramón. No se puede evaluar en un ensayo clínico aleatorizado con tropecientos mil pacientes porque, sencillamente, es inoperante.

Un paciente, un programa adaptado, unos resultados.

ALERTA ROJA

Este programa es de Ramón y sólo de Ramón. No corráis a llenar vuestros estantes de vitamina D3 o Coenzima Q10 pensando que ello va a curar la demencia de vuestros mayores. No funciona así. Los criterios de inclusión para el programa MEND están muy bien definidos y el abordaje es multicomponente y personalizado, de manera que ninguno de los elementos aisladamente va a producir grandes mejoras. Es el cómputo global de cambios de estilo de vida lo que produce los resultados. Quizás a ti no debamos darte Zinc, quizás tú ya sepas meditar pero llevas peor el realizar ejercicio físico con cierta intensidad. Aquí reside el arte de la medicina personalizada. En prescribir la posología del hábito totalmente a medida.

Cuando el hipocampo de Ramón fue analizado con técnicas volumétricas por RMN funcional, constatamos como su volumen pasa de estar en un percentil 3 a un percentil 83. Antes: solo el 3% de hipocampos de personas de su edad era menor que el suyo. Ahora: su hipocampo es mayor que el del 83% de personas de su edad.

Todo esto sólo “jugando” con su estilo de vida.

Personas que han vuelto a trabajar a jornada completa y que vuelven a ser funcionales. Personas que vuelven a tener vida.

Estos son los resultados de un programa integrativo como es el MEND.

Esto es lo que podemos conseguir en enfermedad crónica mediante la Medicina personalizada, no reduccionista e integradora de sistemas.

¿Y esto es posible para la gran mayoría de la población con problemas de demencia y deterioro cognitivo incipientes? Muchos creemos que sí. 

Pero la mayoría de profesionales siguen estancados en un escepticismo poco fértil, una parálisis por análisis que les imposibilita ir más allá de lo ya conocido. Seguimos estancados en terapias inefectivas. Seguimos sin darnos cuenta de que lo que funciona son los hábitos.

¿Es la solución definitiva para todos? Pues probablemente no.

¿Hay que ignorar estos hallazgos porque no siguen el “modus operandi” médico tradicional y no es un ensayo clínico controlado hecho en 10.000 pacientes? Pues en mi opinión, tampoco.

El futuro de la medicina pasa por la individualización. La epidemiología, el instrumento por el que se toman a día de hoy muchas de las grandes decisiones médicas, se basa por definición en la población, no en el individuo.

Pero la población no existe, es un concepto. Existen las personas, cada una con unos condicionantes psicológicos, neurológicos, bioquímicos, sociales y fisiológicos diferentes. No homogeneizables. No comparables. No intercambiables.

La estadística y epidemiología son de gran utilidad y han avanzado mucho la ciencia médica, pero hemos convertido a la medicina basada en la evidencia en poco menos que un dogma. Un dogma paralizante que insta a sus adeptos a desconsiderar este tipo de actuaciones individualizadas y pormenorizadas.

Me encantaría conocer tu opinión: ¿deberían estudiarse más éstos abordajes basados en estilo de vida en patología crónica?

Nos vemos en el siguiente post.

¡Por tu empoderamiento!

Comparte la información con tus amigosShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Print this pageEmail this to someone
Dr. Bandera

Médico Interno Residente (MIR). R1 Endocrinología y Nutrición. ¿Mi pasión? El potencial humano. ¿Mi misión? La optimización de la salud desde una perspectiva integradora.

Entradas relacionadas

  • Medicina, Mente, Nutrición

    Alzheimer: ¿y si todo comenzó en la mesa?

    Comparte la información con tus amigos​​La enfermedad de Alzheimer genera mucho miedo. Nos aterra. Y no es para menos, sus consecuencias son devastadoras en términos económicos, sociales e interpersonales.​El Alzheimer, ahora mismo, genera una espiral de dolor alrededor de muchos núcleos familiares. ​Y las perspectivas de futuro no son halagüeñas: la estadística espera que, con el

2 comentarios

  1. Buenos días: muy interesante este artículo. ¿Conoce usted algún médico en España que aplique el método del Dr. Bredesen al que poder acudir para tratar a mi madre?
    Muchas gracias y un saludo.
    Mar

    • Muy buenas Mar. Gracias por comentar. No es muy común en nuestro país ver a profesionales de la Neurología realizar acercamientos metabólicos para tratar enfermedades neurodegenerativas. Estoy seguro de que los hay, pero no conozco ninguno que pueda aconsejarte. En EEUU son mucho más atrevidos con estos abordajes novedosos. Ten en cuenta que es algo experimental y de lo que todavía se tiene que escribir mucho. Un abrazo y mucho ánimo!

      Dr. Bandera

Dejar un comentario

Los campos requeridos están marcados. Su email no será publicado.*

Únete y crece con nosotros semanalmente

Quiero hacer una donación

Te esperamos en las RRSS!

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Print this pageEmail this to someone

Correo

empoderamientoporbandera@gmail.com